The Party of the European Left demand respect to the Agreement signed between the FARC and the Colombian State

The Party of the European Left demand respect to the Agreement signed between the FARC and the Colombian State

****Spanish version below****

The Party of the European Left (EL) celebrated and congratulated both parties that signed the Havana Peace Accords. There is no doubt that it was a historic milestone that required great willingness and good will from both the Colombian Government and the FARC. In the EL we know that an agreement of this magnitude requires that both parties are aware that after the signature comes the most important part: the implementation and the way to go under what was established, signed and agreed on how and in what way should all be done. And that it must be clearly understood that all have to be done without cheating and without changing the agreed upon. Now, we -EL- realize that the rules of the road to true peace are being unilaterally changed by rewriting and manipulating what had been agreed upon with regard to the Special Jurisdiction for Peace , which is the heart of the Peace Accords. The European Left Party denounces the outrage on the part of the Court of Justice, the General Prosecutor's Office and the Congress reinterpreting the Accords. obliging the members of the FARC to present themselves and leaving a free choice to go Court those ones now named as just civilian, that in fact are paramilitaries, oligarchs or public officials who in the name of Colombia carried out atrocities against the population and who made decisions and took actions that plunged the Colombian people into a humanitarian disaster. This reinterpretation of the agreement is only to defend the interests and benefit of a handful of individuals who now do not respect the Havana Peace Accords in order not to face the law. The EL rejects any attempt to lay a trap for Peace for those who move the strings of injustice, inequality and contempt for the Colombian people. The EL demands respect for what has been signed, recognizing, of course, the need for the parties to travel the road together in a legal and responsible dialogue. The International Community must echo this abuse and the International Criminal Court must take charge of the issue and prevent this unprecedented breach of agreements.

 

El Partido de la Izquierda Europea (PIE) celebró y felicitó a ambas partes que firmaron los Acuerdos de Paz de La Habana. No cabe duda de que fue un hito histórico que necesitó de una gran disposición y buena voluntad tanto por parte del Gobierno colombiano como de las FARC. En el PIE sabemos que un acuerdo de esta magnitud requiere de que ambas partes sepan que tras la firma viene lo más importante: la implementación y el camino a recorrer siempre bajo lo establecido, lo firmado y lo pactado de cómo y de qué manera se debe hacer este recorrido. Y que se entienda que el recorrido hay que hacerlo sin trampas y sin cambiar las reglas de lo acordado. Hoy, el PIE constata con estupor que se están cambiando descaradamente las reglas del recorrido hacia la verdadera Paz al tergiversar y manipular lo que se había acordado con respecto a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que es el corazón de los acuerdos de Paz. El Partido de la Izquierda Europea denuncia el atropello por parte de la Corte de Justicia, la Fiscalía general y el Congreso reinterpretando los Acuerdos obligando a los miembros de las FARC a presentarse y dejando a libre elección de acudir a la Corte a lo que denominan civiles, esto es a paramilitares, oligarcas o cargos públicos que en el nombre de Colombia llevaron a cabo atrocidades contra la población del país y que tomaron decisiones y acciones que sumieron al pueblo colombiano en un desastre humanitario. Esta reinterpretación de lo acordado es solo para defender los intereses y beneficiar a un puñado de individuos que ahora quieren burlarse de los Acuerdos de Paz de la Habana y eludir la ley. El PIE rechaza cualquier intento de tenderle una trampa a la Paz por aquellos que mueven los hilos de la injusticia, la desigualdad y la traición al pueblo colombiano. El PIE demanda el respeto por lo firmado reconociendo, claro está, la necesidad de que las partes recorran el camino juntos en un diálogo legal y responsable. La Comunidad Internacional se tiene que hacer eco de este atropello y la Corte Penal Internacional debe hacerse cargo del tema e impedir este incumplimiento sin precedentes de los acuerdos.